A tres días de su desaparición en Córdoba, las autoridades intensifican la investigación con el análisis de teléfonos incautados y la participación de diversas fuerzas de seguridad.
La angustia crece a medida que se cumplen 72 horas desde la desaparición de Lian Gael Flores Soraide, el niño de tres años que fue visto por última vez el pasado sábado en la zona rural de Ballesteros Sud, Córdoba. Bajo la lluvia persistente y en condiciones difíciles, más de 340 efectivos de la Policía de Córdoba, Bomberos, el Ejército y la Policía Federal continúan el rastrillaje, sin hallar hasta el momento rastros del menor.
El fiscal general provincial, Juan Manuel Delgado, informó que se han incautado tres camionetas y diez teléfonos celulares, cuyas investigaciones podrían ser clave en la resolución del caso. El análisis de estos dispositivos comenzó ayer en el laboratorio de la Policía Judicial, mientras los fiscales avanzan en la recolección de testimonios y pruebas.
Aunque el padre de Lian, Elías Flores, descartó amenazas previas, la investigación sigue bajo un estricto secreto de sumario. A su vez, las autoridades mantienen activa la Alerta Sofía a nivel nacional, y se realizan declaraciones a los hermanos del niño, quienes podrían aportar datos importantes sobre su desaparición.
