Marina Romero dejó de representar a la familia después de expresar su malestar por la falta de recursos y las condiciones del caso.
En medio de la angustiosa búsqueda de Lian Gael Flores, el niño de tres años que desapareció el sábado pasado en Ballesteros Sud, Marina Romero renunció a su rol como abogada de los padres. La decisión, tomada el martes, responde a su creciente frustración con la fiscalía y la asistencia brindada a la familia durante la investigación. La letrada, en una entrevista a los medios, destacó las largas horas de declaración de los padres, que superaron las 10 horas, y la falta de apoyo efectivo en el proceso.
Romero también cuestionó la actuación de la fiscalía, que no les presentó una hipótesis clara sobre el caso y minimizó el papel de los padres, sugiriendo que solo actuaran como testigos. Además, la abogada criticó las condiciones en las que se encontraba la familia, mencionando cómo los otros tres niños pequeños tuvieron que comer en un pasillo, sin acceso a un trato adecuado.
La desaparición de Lian, que continúa siendo objeto de una intensa búsqueda, se ha visto entorpecida por las inclemencias del tiempo y la falta de pistas relevantes. El padre del menor, Elías Flores, teme que su hijo haya sido secuestrado, mientras que las autoridades siguen evaluando diversas hipótesis.
