En un escenario que bien podría ser sacado de una novela de suspenso aeroportuario, la madrugada del 31 de julio trajo consigo una falla tecnológica que paralizó las operaciones de Aerolíneas Argentinas. Desde las 3:30 a.m., los vuelos de la compañía bandera han enfrentado un caos sin precedentes debido a una caída en el sistema interno de embarque, originada en el data center de Ezeiza. La disrupción se extendió a aeropuertos de todo el país, afectando vuelos nacionales e internacionales.
El Desmoronamiento del Sistema
A medida que la madrugada avanzaba, las pantallas en el Aeroparque Jorge Newbery y el aeropuerto de Ezeiza mostraban una sinfonía de destinos en rojo. La información oficial llegó finalmente cerca de las 9 a.m., cuando Aerolíneas Argentinas confirmó que el problema había sido resuelto y que las operaciones se reanudarían en la próxima hora.
El comunicado de la empresa señalaba: “La caída general en nuestros sistemas, originada en el data center de Ezeiza, ha impactado todas nuestras operaciones. Estamos trabajando intensamente para restablecer el servicio”. En un intento por controlar el caos, la aerolínea notificó que los vuelos de cabotaje con salida hasta las 9 a.m. serían cancelados o demorados, y que los internacionales y regionales enfrentarían retrasos.
El Caos en el Aeropuerto
La escena en el Aeroparque Jorge Newbery era un retrato vívido del desorden. Filas interminables de pasajeros se mezclaban con montones de valijas y carros de equipaje. Las pantallas de información titilaban en rojo, anunciando cancelaciones y demoras para destinos como Neuquén, Posadas, Catamarca, y muchos más. En medio del caos, los pasajeros mostraban signos de frustración y cansancio.
Los testimonios de los afectados eran un eco de desolación. Federico, un joven de 29 años, había llegado al aeropuerto a las 6 de la mañana, ansioso por tomar un vuelo a Posadas para unas vacaciones. “Hicimos el check-in como siempre, pero luego vimos en la pantalla que nuestro vuelo estaba demorado. Finalmente, a las 8:20 a.m., nos confirmaron que se había cancelado”. Federico y otros pasajeros se encontraron con la frustrante realidad de que el sistema en línea también estaba colapsado, dejándolos en la incertidumbre sobre la reprogramación de sus vuelos. Una pasajera brasileña, que prefirió mantenerse en el anonimato, expresó su desconcierto: “No sé cuánto tiempo llevo esperando, y mi marido está haciendo la fila para ver qué podemos hacer”. Otro pasajero, en diálogo con Radio Mitre, se quejaba de la falta de atención y recursos: “Estoy en el Jorge Newbery y no nos ofrecen ni una botella de agua. Todo está cancelado y solo nos dicen que vayamos a servicio al cliente”.
Las redes sociales se inundaron con quejas y relatos de la pesadilla aeroportuaria.




La caída del sistema de Aerolíneas Argentinas ha dejado un rastro de caos y frustración en los aeropuertos del país. Con una reanudación parcial de las operaciones y una atención al cliente aún por mejorar, los pasajeros afectados siguen buscando respuestas y soluciones. Mientras tanto, la gestión de la compañía enfrenta el desafío de restaurar la confianza y garantizar que eventos como estos no se repitan en el futuro.
