El presidente de EE. UU. anunció que el 25% de incremento al acero y aluminio afectará también a las exportaciones argentinas, con un impacto de 600 millones de dólares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó que Argentina no será eximida del aumento del 25% en los aranceles al acero y aluminio, anunciando que la medida afectará las exportaciones argentinas por aproximadamente 600 millones de dólares. Trump justificó la decisión señalando que la balanza comercial entre ambos países fue levemente deficitaria el año pasado, lo que dejó a Argentina fuera de las excepciones que podría recibir otro país como Australia, con el que EE. UU. mantiene un superávit comercial.
Esta medida representa un obstáculo para la estrategia comercial del presidente Javier Milei, quien se prepara para su viaje a Estados Unidos, con la intención de discutir un posible acuerdo de libre comercio en la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC). Aunque Milei sigue confiando en la posibilidad de negociaciones más favorables, economistas advierten que la falta de complementariedad entre las economías de ambos países podría dificultar esos esfuerzos.
La implementación de estos aranceles se suma a las restricciones previas que Argentina enfrenta desde 2018, con cuotas de exportación que ya habían reducido considerablemente los envíos de acero y aluminio al mercado estadounidense. Los empresarios del sector temen un “efecto desvío” de productos, especialmente chinos, hacia el mercado local debido a la menor demanda en EE. UU.
