En las primeras horas de la mañana, el termómetro marcó un impresionante récord: -4.4°C, el punto más bajo registrado este año en la ciudad de Salta. Una helada cubrió los vehículos de una fina capa de escarcha, mientras que los residentes locales se apresuraron a desempolvar sus abrigos más cálidos y gorros para hacer frente al crudo frío matutino.

A medida que el día avanza, se espera que la temperatura se eleve gradualmente hasta alcanzar una máxima de 10°C. El cielo permanecerá completamente despejado, permitiendo que los rayos del sol se filtren, aunque la humedad se mantendrá elevada en torno al 90%.
Esta ola de frío persistirá en los próximos días. El sábado, se pronostica que la temperatura comience en 1°C al amanecer y apenas alcance los 12°C como máxima. Para el domingo, se anticipan nuevamente temperaturas bajo cero al inicio del día, con mínimas de -1°C y máximas que podrían alcanzar los 15°C a medida que avance la jornada.
