Desde Salta hasta Buenos Aires, y en ciudades del mundo, miles de personas se manifestaron contra las políticas de Javier Milei, con un fuerte reclamo en defensa de los derechos humanos y la diversidad.
Dentro de la marcha Federal LGBT realizada en todo el país, un grupo de manifestantes en Salta llevó la protesta al límite con la quema de una fotografía de Javier Milei, un patrullero de cartón y consignas que rechazaban sus políticas de gobierno. Este acto simbólico, realizado frente a la Jefatura de Policía, fue parte de una movilización más amplia, que incluyó a más de 50 ciudades argentinas y tuvo réplicas en capitales internacionales. La quema de la foto, aunque sin daños a la propiedad, evidenció el creciente malestar hacia las medidas del mandatario.
En Buenos Aires, la movilización alcanzó los 80.000 participantes, quienes, como en otras localidades como Córdoba, Mar del Plata y Rosario, exigieron la defensa de los derechos humanos y una postura más inclusiva frente a las comunidades LGBT, además de rechazar las políticas que, según los manifestantes, amenazan las libertades fundamentales. Este reclamo fue especialmente fuerte después de las declaraciones de Milei en Davos, donde el mandatario fue duramente criticado por sectores de la sociedad.
Mientras en ciudades del mundo como París, Madrid y Río de Janeiro también se replicaban las marchas, la figura de Milei seguía siendo un foco de controversia. Mientras sus seguidores aplauden sus reformas, la oposición, entre ellos los movimientos LGBT, lo acusa de erosionar la democracia y los derechos sociales.
En un contexto de polarización política, las manifestaciones de este sábado, que se desarrollaron sin mayores incidentes, reflejan el amplio rechazo a las políticas gubernamentales, que incluyen controversias sobre derechos laborales, económicos y de género. La protesta se consolidó como una jornada de resistencia contra las políticas de la extrema derecha.

