Un hombre, hallado culpable de poseer material de abuso infantil, fue condenado únicamente con la pena de cumplir ordenes de conducta, sin ningún tipo de pena referida a la privación de la libertad.
La decisión tomada por la justicia salteña, fue criticada por organizaciones defensoras de los derechos de los niños, que cuestionan el fallo ante la gravedad del hecho ocurrido.
Se cuestiona si la decisión tomada servirá para prevenir futuros hechos relacionados y además, las organizaciones también pusieron en duda sobre la eficacia del sistema judicial ante los casos de abusos infantil y recalcaron la necesidad de endurecer las penas.
