La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha tranquilizado al público diciendo que la viruela del mono no es tan alarmante como el Covid-19. Hans Kluge, director de la OMS en Europa, explicó que, aunque el mpox (como se llama esta enfermedad) está causando preocupación, ya tenemos bastante conocimiento y herramientas para controlarla. Aunque el brote actual, causado por una variante llamada clado I, está afectando principalmente a África, no es algo totalmente desconocido.

Este brote está impactando especialmente a la República Democrática del Congo y países vecinos como Burundi y Kenia. A diferencia de una variante anterior del virus que causó una emergencia en 2022, esta nueva variante parece transmitirse más fácilmente entre las personas, pero no se ha visto que pase de animales a humanos en este caso. La OMS sigue evaluando si hay diferencias importantes en la gravedad de las infecciones de las distintas variantes.
Mientras tanto, Médicos Sin Fronteras (MSF) está pidiendo a los países con reservas de vacunas que las donen a África lo más pronto posible. La organización enfatiza que, sin estas vacunas, la situación podría empeorar. Cristina Jauset de MSF dijo que los países ricos deben evitar acaparar vacunas y asegurarse de que lleguen a donde más se necesitan. El Congo ha estado esperando un mes por las vacunas necesarias para implementar su plan de respuesta, y la falta de estos suministros está retrasando los esfuerzos para controlar el brote.


El llamado es claro: la comunidad internacional necesita actuar con rapidez para ayudar a frenar la propagación de la viruela del mono y proteger a las poblaciones afectadas. Con una respuesta coordinada y solidaria, es posible enfrentar esta emergencia de salud y evitar que la situación se agrave. La colaboración global es clave para superar este desafío y garantizar que no se convierta en una crisis aún mayor.
