La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) ha extendido el período de recategorización para los contribuyentes del régimen de monotributo hasta el 2 de agosto, tras la promulgación de la Ley 27.743 que introdujo cambios significativos en el sistema tributario argentino.
La prórroga, anunciada a través de la Resolución general N° 5523/2024 publicada en el Boletín Oficial, busca brindar más tiempo a los contribuyentes para ajustar su categorización de acuerdo con los nuevos parámetros establecidos. La ley elevó el límite máximo de facturación anual para la categoría más alta a $68 millones, un aumento considerable desde los $16 millones anteriores.

Según Marcelo Rodriguez, CEO de MR Consultores, «los cambios en las escalas son bienvenidos, pero los costos aumentados han alterado significativamente la carga fiscal para los contribuyentes». Para la categoría K, por ejemplo, los pagos mensuales pueden alcanzar hasta $735,000, representando el 12.97% de los ingresos brutos anuales, una proporción mucho mayor a la histórica del 3 o 4%.
La recategorización semestral del monotributo se basa en parámetros como ingresos acumulados, consumo de energía eléctrica, superficie dedicada a la actividad y alquileres pagados. Los períodos regulares para este proceso son en enero y julio, aunque este año se ha extendido hasta agosto debido a los ajustes necesarios tras la reforma fiscal.
Mariano Ghirardotti, socio del Estudio Ghirardotti & Ghirardotti, explicó que «las modificaciones estructurales requeridas por el nuevo paquete fiscal han implicado una adaptación en los sistemas de la AFIP, justificando la prórroga otorgada».
Los cambios en el monotributo no solo impactan en los montos a pagar, sino también en los procedimientos administrativos que los contribuyentes deben seguir para cumplir con las nuevas normativas fiscales establecidas por ley.
