Tedros Adhanom Ghebreyesus expresó su pesar y pidió una reconsideración de la medida por parte del gobierno de Milei.
La salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sorprendió al mundo, y la respuesta internacional no se hizo esperar. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director del organismo, expresó su pesar durante una rueda de prensa virtual, mostrando su esperanza de que el gobierno de Javier Milei reconsiderara la decisión. El gobierno argentino, a través de su portavoz Manuel Adorni, confirmó la medida hace una semana, alineándose con la política de retirada impulsada por la administración de Donald Trump, aunque esta última ha mostrado interés en revertir su postura.
La decisión ha desatado un torrente de críticas tanto en la oposición política como entre los expertos en salud, quienes ven la medida como un retroceso para la política sanitaria del país. Especialistas han cuestionado que, en lugar de abandonar la OMS, se deberían buscar soluciones internas más eficaces para mejorar el sistema de salud, particularmente en áreas críticas como la atención de enfermedades transmisibles y no transmisibles.
Por otro lado, la fundación Soberanía Sanitaria advirtió sobre las consecuencias económicas y sociales de la medida, señalando que Argentina perdería acceso a recursos como el fondo rotatorio de la OMS, vital para la compra de insumos médicos. El impacto podría extenderse a programas claves de salud pública, incluidos aquellos destinados a la vacunación y la salud materno-infantil.
El futuro de la colaboración científica también está en juego. Los Centros Colaboradores en instituciones como INCUCAI y el Instituto Malbrán, reconocidos por la OMS, perderían el apoyo que les permite acceder a tecnologías y conocimiento global en sus respectivas áreas.
