La desaparición de María Cash, ocurrida el 8 de julio de 2011, ha sido un enigma para la justicia argentina. Tras más de 13 años de hipótesis confusas, denuncias falsas y escasas pruebas concretas, una nueva pista ha reactivado la investigación. Héctor Romero, un camionero de 50 años, fue detenido ayer en el barrio Pereyra Rozas, al norte de Salta, por la Gendarmería Nacional. Es considerado el último en haber visto a la joven diseñadora de 29 años, lo que ha renovado la esperanza de su familia.


La inconsistencia de Romero y el giro en la investigación
El arresto de Romero responde a contradicciones en sus declaraciones sobre los hechos ocurridos el día de la desaparición de María. El camionero había afirmado en varias ocasiones que había transportado a la joven en su camión, un Mercedes Benz blanco con la inscripción «Catita», desde una rotonda en la zona de Salta hasta un destino en la ruta. Sin embargo, los peritajes revelaron que la maniobra que describió era físicamente imposible de realizar en la ubicación indicada.
Otro aspecto que sembró dudas fue su incapacidad para recordar detalles importantes sobre María. Aunque insistió en que su rostro estaba cubierto por su cabello, las últimas imágenes de la joven mostraban que llevaba el pelo recogido, lo que generó más sospechas.
El testimonio decisivo: la comunicación con su hermano
La clave para reactivar el caso vino de una conversación que Romero mantuvo con su hermano, David, meses después de la desaparición. En ese diálogo, Héctor mostró incomodidad al recordar el 8 de julio, el día en que «supuestamente» había visto a María. Lo más revelador fue que David le sugirió a su hermano que repitiera su versión si la justicia lo citaba a declarar, pero Héctor se distanció de la conversación, mencionando que «nunca dijo que era ella». Sin embargo, cuando David fue citado por la justicia, su testimonio cambió el rumbo de la investigación. En una declaración posterior, reveló que su hermano había cometido un grave error y debía «hacerse cargo».
El arresto y el futuro del caso
Romero fue arrestado en su domicilio, donde se mostró sorprendido pero con una «actitud vencida» al ser informado de la orden judicial. Tras su detención, fue trasladado a la sede de la Policía Federal, donde se encuentra incomunicado. El martes, se espera que sea indagado por la jueza Mariela Giménez, quien tiene a cargo la causa.
El arresto de Héctor Romero podría ser solo el principio para resolver uno de los casos más enigmáticos de los últimos años en Argentina.
