Nuevas evidencias
En el caso de corrupción de menores en Güemes, Sandra Bonari, abogada de los padres de varias de las menores involucradas, ha presentado nuevas evidencias que podrían complicar la situación de los acusados. Según Bonari, existen filmaciones que evidencian que las niñas fueron perseguidas y que todas ellas son víctimas del mismo delito.
Acumulación de pruebas
La abogada indicó que la investigación ha acumulado un considerable volumen de pruebas, que incluye declaraciones en cámaras Gesell, testimonios y grabaciones de seguridad tanto del local como de los alrededores. “Todas las niñas se dieron cuenta de que estaban siendo víctimas, por eso decidieron irse del lugar y fueron perseguidas. Las filmaciones documentan esos seguimientos”, explicó.
Decisión judicial
Bonari también expresó su preocupación por la decisión judicial que permitió la libertad de dos de los involucrados, quienes son extranjeros. La jueza, en un breve párrafo, argumentó que la situación de los argentinos detenidos es “muy distinta” a la de los extranjeros, pero no elaboró sobre las razones de esta diferenciación, citando únicamente la “conducta procesal colaborativa” de los extranjeros.
Una empresa delictiva
La querella sostiene que las acciones de los implicados constituyen una “empresa delictiva” con roles claramente definidos entre argentinos y extranjeros. Bonari añadió que están trabajando para ampliar la acusación a corrupción de menores, ya que se refieren a “cuatro hechos en concurso real, no a un solo incidente”.
La investigación continúa y se espera que se revelen más detalles en los próximos días.
