El índice de precios al consumidor de diciembre podría ser el indicador clave para el Gobierno, que anticipa movimientos en la política económica.
El año 2024 podría cerrar con una baja significativa en la inflación, estimándose que el aumento de los precios rondó el 118%, casi 100 puntos porcentuales menos que en 2023. Este dato marca una importante desaceleración respecto a las proyecciones iniciales que predecían una inflación de más de 200%. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), el mes de diciembre cerró con un incremento de 2,7%, lo que contribuyó a reducir la cifra anual.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre este martes, y se espera que esté por debajo del 3%. Este dato será clave para las decisiones económicas del Gobierno, que ya ha señalado que, si la desaceleración de precios persiste, podría ajustar la devaluación del tipo de cambio oficial al 1% mensual.
Aunque en la Ciudad de Buenos Aires la inflación anual acumuló un 136,7% en 2024, el pronóstico a nivel nacional se muestra más moderado. Las consultoras coinciden en que la desaceleración de la inflación es un factor determinante para las futuras políticas económicas, que podrían incluir un ajuste en la estrategia cambiaria antes de las elecciones legislativas.
En este contexto, las expectativas están puestas en la evolución del IPC para evaluar si el Gobierno reducirá el ritmo de devaluación del peso, lo que podría marcar un cambio de fondo en la política económica antes de los comicios. Sin embargo, las consultoras advierten que la falta de una baja en la inflación mensual podría generar incertidumbre en los mercados.
