La carpa, que se mantenía como símbolo de lucha desde junio de 2023, fue retirada tras una orden judicial, sin resistencia por parte de los presentes.
A las 1:30 de la madrugada, la estructura levantada en la Plaza 9 de Julio, en el centro de Salta, fue desmontada después de más de dos años de protesta. Su instalación, iniciada por maestros autoconvocados del norte de la provincia en 2023, había sido el centro de un conflicto docente que enfrentaba a sectores del gremio por las medidas de fuerza.
La remoción se ejecutó bajo la supervisión del fiscal Ramiro Ramos Ossorio, quien había emitido la orden judicial para su desalojo. En el lugar, dos personas firmaron el acta de manera voluntaria, sin ofrecer resistencia, antes de retirarse. Los elementos dentro de la carpa fueron secuestrados por las autoridades, cerrando así un ciclo que parecía interminable.
La protesta, que comenzó por la controversia con otros docentes que levantaron las medidas, persistió incluso tras la cesantía de varios de los manifestantes y largos períodos de negociación con el Ministerio de Educación. Aunque los últimos meses habían mostrado una presencia mínima de manifestantes, la estructura seguía allí, generando preguntas sobre su vigencia como símbolo de lucha.
A pesar de intentos previos de resolver la situación por vías judiciales, con recursos de amparo incluidos, la carpa había permanecido en la plaza hasta el día de hoy, marcando el final de una protesta que se prolongó mucho más allá de lo esperado.
