Ramiro Ossorio imputó de manera provisional a un hombre de 29 años por robo simple; además también un hombre de 24 años y su madre por coautores del delito simple con asociaciones ilicitas.
La detención de estas personas se debe a las denuncias realizadas por las personas que sufrían los hurtos de los celulares, aparentemente alta gama, en los locales de comercios salteños, boliches. Por medio de distintos métodos de rastreos, encontraron a los acusados de robo.
En el progreso de la investigación, se logró determinar que estas personas habrían actuado de manera coordinada, asignándose roles específicos. De esta forma, uno de ellos se encargaba de obtener los teléfonos de manera ilegal, mientras que los otros dos se ocupaban de desbloquearlos, realizar transacciones de dinero desde las billeteras virtuales de las víctimas y prepararlos para su posterior venta.
Durante la investigación se secuestró otros aparatos telefónicos, dinero, y demás objetos de interés para lograr esclarecer la causa y llegar a una sentencia.
