Daniel, un docente de la Ciudad de Orán, se encontró en un verdadero embrollo tras adquirir un vehículo en la concesionaria ABC Automotores en 2020. Lo que parecía ser un simple préstamo de amortización francés se transformó en una pesadilla financiera cuando descubrió que había sido incluido en un crédito UVA sin su consentimiento. Desde la producción de MedianocheTV, se pudo contactar con el afectado para poder conocer más a fondo su historia.
Inicialmente convencido por las cuotas aparentemente estables del préstamo, Daniel pronto notó que las facturas superaban con creces lo acordado. Al indagar sobre el motivo, recibió respuestas ambiguas y finalmente decidió recurrir a la justicia.
Según su denuncia, el documento que autorizaba el crédito UVA llevaba su firma, pero él asegura que nunca lo firmó y que el papel podría haber sido adulterado. A pesar de sus esfuerzos por demostrar el fraude, el sistema judicial falló en su contra, argumentando que él debía asumir el crédito tal como se especificaba en el contrato.
La situación se agravó aún más cuando, años después, intentó deshacerse del vehículo solo para descubrir que le reclamaban 14 millones de pesos en honorarios legales, tanto del banco que proporcionó el crédito como de la propia concesionaria.
«La jueza se negó a reconocer el fraude y me dejó en una posición insostenible. Ahora me enfrento a una deuda astronómica por algo que nunca quise ni firmé», lamentó Daniel, cuyo caso ha puesto en tela de juicio la transparencia y la ética en las prácticas comerciales de la concesionaria.
Este incidente no solo ha dejado a Daniel en una situación financiera ruinosa, sino que también ha resaltado la necesidad de una mayor protección al consumidor frente a prácticas engañosas en la industria automotriz.
A continuación adjuntamos la entrevista completa:
