El jueves pasado se cerró el traspaso de Julián Álvarez del Manchester City al Atlético de Madrid por 75 millones de euros, con 20 millones adicionales en variables. El jugador, campeón del mundo en Qatar, llegó a Madrid el fin de semana y se sometió a la revisión médica el lunes. Se prevé que firme su contrato y sea presentado oficialmente como nuevo integrante del club colchonero en breve.
Un contratiempo surgió el domingo con la caída del pase de Samu Omorodion al Chelsea, un acuerdo de 40 millones de euros que se esperaba financiaría la llegada de Álvarez. Sin embargo, el Atlético garantizó el pago al Manchester City, asegurando el éxito del traspaso.
Álvarez, que buscaba más minutos de juego tras forzar su salida del City, recibió ofertas del PSG y del Chelsea, pero optó por el Atlético. Su decisión se basó en dos factores: la oportunidad de jugar más bajo la dirección de Diego «El Cholo» Simeone y la proximidad a su familia, que se mudará a Madrid después de residir en Manchester.
El delantero argentino firmará un contrato de cinco años con el Atlético, donde se convertirá en una figura clave del equipo que competirá en La Liga, la Copa del Rey y la Champions League. Álvarez contará con compañeros conocidos como Nahuel Molina, Rodrigo De Paul y Ángel Correa, con quienes compartió la selección argentina.


Con su llegada, el Atlético refuerza su plantilla y se prepara para afrontar una temporada llena de desafíos, mientras que Álvarez inicia un nuevo capítulo en su carrera, en busca de consolidarse como una pieza fundamental en el esquema del Cholo Simeone.

