Las declaraciones de Nicolás Maduro sobre Juan Domingo Perón desataron un fuerte rechazo en el peronismo, con Guillermo Michel pidiendo un «lavado de boca» al presidente venezolano.
La polémica creció rápidamente cuando Nicolás Maduro, en el contexto de su reciente reelección en Venezuela, se autoproclamó como un «soldado de Perón». Este comentario no cayó bien dentro del Partido Justicialista, que reaccionó con firmeza ante las palabras del líder chavista. Guillermo Michel, hombre de confianza de Sergio Massa y ex director general de Aduanas, fue uno de los primeros en responder, utilizando su cuenta de X para expresar su enojo: «Nicolás Maduro debería lavarse la boca antes de hablar de Perón», señaló.
Michel, que además es candidato a la gobernación de Entre Ríos, destacó que el peronismo siempre ha sido un movimiento democrático, «que gobernó y abrazó a toda la sociedad argentina», y criticó al régimen venezolano, señalando que un gobierno que mantiene presos a estudiantes y opositores no tiene respeto por la democracia.
