El pequeño municipio de Quijano se encuentra nuevamente en el ojo del huracán por un escándalo de corrupción que involucra tanto al ex intendente Carlos Folloni como al actual jefe comunal, Lino Yonar. Las acusaciones de malversación de fondos públicos por un faltante de $63 millones destinados a la refacción de escuelas han generado una profunda conmoción en la comunidad.
Quijano ya había sido escenario de casos similares en el pasado, recordándose la gestión del anterior intendente Manuel Cornejo, quien fue denunciado por el hurto de grandes cantidades de dinero. Ahora, Ariel Gallardo, exconcejal del municipio, ha ampliado las denuncias contra Folloni por presunta malversación de fondos públicos e incumplimiento de deberes como funcionario público.
Gallardo no ha dejado de señalar también a Lino Yonar, acusándolo de encubrir y obstaculizar la investigación sobre las irregularidades cometidas durante la gestión de Folloni. Según el exconcejal, Yonar habría retrasado intencionalmente la entrega de informes clave que evidenciarían la corrupción, posiblemente por motivos políticos al pertenecer al mismo espacio político que su antecesor.
«Lo que me preocupa es que el actual intendente, Lino Yonar, está obstaculizando la investigación y la divulgación de información pública que podría perjudicar a la gestión anterior», afirmó Gallardo. El exconcejal también reveló que Yonar había recibido información sobre las irregularidades en las obras de refacción de las escuelas desde su campaña electoral, pero no tomó acciones legales al respecto.
La denuncia, que ahora está siendo tratada por la fiscalía de Delitos Económicos y Complejos, incluirá nueva documentación que detalla los convenios de las obras y las irregularidades financieras detectadas. Mientras tanto, la comunidad de Quijano se encuentra expectante ante los desarrollos de este escándalo que podría tener repercusiones significativas en el ámbito político local.
Además, se desconoce el paradero actual de Carlos Folloni, quien se estimula se encuentra en Córdoba. La incertidumbre sobre su ubicación plantea interrogantes sobre su posible participación en las investigaciones en curso.
