El juicio por el crimen de Darío Monges ha sacado a la luz nuevos hechos que apuntan a una grave utilización de recursos del Estado para actividades ilegales. En agosto de 2022, un mes antes de su asesinato, Monges habría usado a dos policías para trasladar ilegalmente a Juan Manuel Castilla, quien supuestamente padecía problemas de adicción, desde su casa en Valle Escondido hasta Tucumán, sin contar con una orden judicial.


El operativo, conocido como «El operativo Castilla», fue revelado a través de conversaciones entre Monges y su abogado y amigo Maximiliano Montaldi, quien también testificó en el juicio. Estas conversaciones sugieren que la acción se realizó bajo el pretexto de un pedido del padre de Castilla, pero lo que realmente se está investigando ahora son las implicaciones legales de este abuso de poder. Este nuevo giro en el caso abre interrogantes sobre la posible comisión de graves delitos que deberán ser aclarados por la justicia.
