Las autoridades aseguran que los escurrimientos en la cuenca del Pilcomayo son naturales y necesarios para la flora y fauna del Chaco salteño, y el monitoreo continuará para proteger a las comunidades cercanas.
El Comité de Emergencia Climática sigue de cerca la situación del río Pilcomayo, cuya cuenca experimenta escurrimientos tras las lluvias recientes y el aporte de crecidas desde Bolivia. A pesar del impacto en la región, las autoridades aseguran que este fenómeno es natural y necesario para la flora y fauna del Chaco salteño.
Mauricio Romero Leal, secretario de Recursos Hídricos, explicó que los escurrimientos generados por las lluvias y el aumento del caudal son parte de un ciclo normal en esta época del año. “Es importante naturalizarlo, ya que el río necesita escurrir para llenar aguadas y llegar al monte chaqueño”, afirmó. El monitoreo continuará durante la semana para proteger las comunidades cercanas.
El trabajo conjunto de los ministerios bajo el Comité de Emergencia Climática ha permitido implementar un sistema de defensa con anillos y terraplenes para evitar que las crecidas afecten a las poblaciones. A su vez, se mantiene un contacto constante con las autoridades locales, encabezadas por Mario Mimessi, para garantizar la seguridad de la región.
