La reciente desregulación del precio del gas ha desatado una ola de aumentos que en algunos casos superan el 80%. Este incremento vertiginoso ha llevado a un aumento igualmente significativo en la demanda del programa Garrafa Social, diseñado para ofrecer gas a precios accesibles a los sectores más vulnerables.
Iván Mizzau, secretario de Participación Ciudadana, abordó el tema en una entrevista con FM Profesional, revelando que el gobernador Gustavo Sáenz está en conversaciones con las empresas distribuidoras de gas. El objetivo es negociar un mecanismo que permita mantener una tarifa diferenciada, asegurando así que el aumento no afecte de manera desmedida a las familias de menores recursos.
El panorama es incierto: mientras la desregulación abre el mercado y promete cambios económicos significativos, el futuro de la Garrafa Social pende de un hilo. Las medidas que se tomen en las próximas semanas podrían determinar si este programa crucial para muchos seguirá siendo una realidad o se convertirá en una anécdota del pasado.
