La existencia de irregularidades en la construcción era evidente. La municipalidad había hecho una clausura a la obra por no cumplir con lo requerido para poder continuar con la construcción. El contratista, Sergio Paco Laura, quien ahora está detenido, reveló que él había notificado a los dueños del hotel sobre lo ocurrido, pero ellos le habían ordenado que continúe con la construcción.

Además, Paco Laura también apuntó contra el arquitecto ya que él alega que solamente siguió las ordenes de él para realizar la edificación. La justicia allanó la terminal de Liniers y secuestró documentos de relevancia para la causa. También la fiscal, Verónica Zamboni, investiga a los empresarios implicados en la construcción del hotel, además de los arquitectos que están vinculados.
