Martín Gómez, detenido por hurto, fue encontrado sin vida en su celda tras solicitar permiso para ir al baño.
En una madrugada sombría, el 17 de marzo, un joven de 29 años, identificado como Martín Gómez, originario de Cerrillos, decidió terminar con su vida en el Centro de Contraventores de Salta. Después de ser demorado por un robo, Gómez pidió usar el baño alrededor de la 1:00 AM, regresando sin aparentes alteraciones emocionales a su celda.
El control de rutina, realizado apenas 20 minutos después, reveló la desgarradora escena: el joven se había ahorcado con su propia camisa, atada a las rejas de la ventana. Los esfuerzos por reanimarlo mediante maniobras de RCP fueron en vano. En ese instante, la tragedia era irreversible. El hecho ha dejado en suspenso preguntas sobre la prevención de suicidios en el sistema carcelario.
En lo que parecía un día normal en el Centro de Contraventores, la vida de Martín Gómez terminó abruptamente, y con ella, un misterio sobre las tensiones emocionales y psicológicas que enfrentan los detenidos en el sistema penal.
