En un esfuerzo por contener la propagación de enfermedades transmitidas por alimentos y agua, se ha establecido una nueva unidad centinela en el hospital Papa Francisco. Este dispositivo de vigilancia se ha diseñado para monitorear los problemas de salud asociados con la contaminación hídrica en la cuenca del río Arias-Arenales y más allá.
La unidad, inicialmente enfocada en la fiebre tifoidea, ha ampliado su campo de acción para abordar todas las enfermedades de transmisión alimentaria. La elección del hospital Papa Francisco para albergar la unidad no es aleatoria; su ubicación en el centro de la cuenca lo convierte en el epicentro del cordón sanitario que se extiende desde La Caldera hasta Coronel Moldes. Este sistema de vigilancia abarca 23 puntos estratégicos establecidos por el Ente Regulador, incluyendo las riberas del río desde San Lorenzo Chico hasta La Maroma, y se extiende a las áreas de Vaqueros y La Caldera.
Francisco García Campos, director de Epidemiología, detalló que, aunque los casos de fiebre tifoidea han disminuido recientemente, el objetivo es mantener los índices epidémicos bajo control, especialmente con la proximidad de la época del Milagro, un período de alta actividad en la provincia.
«En las últimas diez semanas, hemos registrado solo ocho casos de salmonella», informó García Campos. Además, se ha emitido un comunicado a todos los miembros de la mesa núcleo, coordinando esfuerzos para mejorar la prevención de enfermedades, las prácticas de manipulación de alimentos y las normas de higiene, como el lavado de manos.
