La medida forma parte del Plan Güemes y busca frenar el paso de personas y el contrabando.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, anunciaron la construcción de un cerco en la frontera con Bolivia, específicamente en la localidad de Aguas Blancas. Esta medida forma parte del Plan Güemes, diseñado para reforzar la seguridad en las fronteras del norte del país. El proyecto consiste en la instalación de un alambrado olímpico de 200 metros en la zona fronteriza, entre la terminal de colectivos y la oficina de Migraciones local, para prevenir el paso ilegal de personas y el contrabando.
El objetivo es que todos los cruces se realicen a través de la oficina de Migraciones, evitando que las personas puedan saltar el muro que actualmente protege la zona ante las crecidas del río Bermejo. Virginia Cornejo, directora Nacional de Vigilancia y Control de Fronteras, destacó que aunque Bolivia ha implementado estrictos controles, del lado argentino no había una delimitación clara.
Con la obra financiada por la provincia y supervisada por Nación, se espera un control más efectivo, garantizando que quienes crucen la frontera lo hagan bajo la vigilancia de las autoridades correspondientes.
