En una mañana cargada de solemnidad y reflexión, el gobernador Gustavo Sáenz lideró los actos conmemorativos del 174° aniversario del fallecimiento del General José de San Martín. La ceremonia se llevó a cabo en el Monumento al Libertador en la ciudad de Salta, un punto neurálgico para los homenajes en el Día del Padre de la Patria.
El gobernador Sáenz, quien presidió el evento acompañado de autoridades civiles y militares, subrayó el legado de San Martín como un pilar de unidad y federalismo. “San Martín soñó con una Argentina unida y federal y hoy más que nunca debemos honrar su legado trabajando juntos por una Argentina más justa y equitativa, donde todos tengamos las mismas oportunidades” expresó Sáenz, marcando el tono de la ceremonia con un llamado a la cohesión nacional.
La ceremonia comenzó con la formación de efectivos y el izamiento de las banderas nacional y provincial. El gobernador Sáenz y el vicegobernador Antonio Marocco dirigieron este acto simbólico. Posteriormente, se entonó el Himno Nacional Argentino, y las autoridades se dirigieron al pie del monumento para colocar una ofrenda floral y guardar un minuto de silencio en honor a San Martín.

El acto incluyó una invocación religiosa que precedió a los discursos. En su intervención, el vicegobernador Marocco destacó la magnitud de la gesta liberadora de San Martín, mencionando sus victorias contra el ejército realista y su sensibilidad personal, evidenciada en sus consejos para su hija Merceditas. “El Santo de la Espada fue también un hombre de enorme estatura política que defendió la Patria grande y al interior profundo” señaló Marocco, subrayando la relevancia del legado sanmartiniano para la identidad argentina.
Al concluir el acto, la banda militar Coronel Bonifacio Ruíz de los Llanos interpretó la Marcha a San Lorenzo, cerrando una jornada de homenaje que reunió a figuras destacadas de la política y la sociedad salteña.
Este homenaje se erige no solo como un recordatorio del pasado, sino también como un llamado a la acción hacia un futuro más equitativo, enraizado en los valores que San Martín defendió durante su vida.
