A casi un 90% de avance, el proyecto enfrenta críticas por los retrasos y errores durante su ejecución.
La obra de la nueva terminal de Güemes se encuentra en su etapa final, con un 90% de avance, según el diputado provincial Germán Rallé. Sin embargo, el proyecto, que comenzó con grandes expectativas, ha atravesado varios obstáculos a lo largo de los años. La falta de presupuesto, problemas técnicos y deficiencias en la planificación de la obra fueron factores claves en los retrasos.
En una reciente entrevista en Mano a Mano de EL10TV, Rallé prefirió no atribuir la demora a casos de corrupción, señalando que «sería fácil decir que se llevaron la plata», pero subrayó que la gestión fue la principal responsable de los fallos. Según su análisis, la obra comenzó con errores de base, una mala calibración de la estructura y la selección de profesionales no adecuados.
Aunque la terminal se encuentra a punto de inaugurarse, el proceso ha dejado una lección: «Cuando algo empieza mal, no se termina bien», reflexionó el legislador. La falta de un manejo adecuado desde el principio de la obra contribuyó a que los plazos se extendieran más allá de lo previsto.
A pesar de los problemas que marcaron el desarrollo del proyecto, Rallé expresó su confianza en que la terminal finalmente será un beneficio para la comunidad de Güemes, una vez que esté terminada. Sin embargo, los errores cometidos durante su construcción seguirán siendo un tema de discusión y análisis en la política local.
