Tras la difusión de un video que mostraba a su hija encadenada, Ester, madre de una joven de 41 años, defendió su accionar y aseguró que la situación fue malinterpretada. La Justicia ya interviene para esclarecer el caso.
El miércoles, un video que rápidamente se viralizó en las redes sociales mostraba a una mujer con discapacidad encadenada, lo que generó gran revuelo y acusaciones de maltrato hacia su madre, Ester. La joven, de 41 años y con síndrome de Down, fue filmada con una cadena en su pie izquierdo, en lo que parecía ser una situación de abandono y descuido. Ante la indignación pública, Ester salió a defenderse, asegurando que su hija está bien cuidada y que la situación había sido malinterpretada.
Las autoridades locales actuaron rápidamente y se dirigieron a la vivienda familiar, donde constataron que la joven estaba en buen estado de salud, aseada y sin heridas. El comisario mayor de la Unidad Regional Nº 7 explicó que, aunque la mujer no presentaba signos de maltrato, el caso sigue bajo investigación. En tanto, la comuna local también brindó asistencia a la familia, destacando que la madre está muy pendiente de su hija, quien está medicada y recibe atención psicológica.

Con respecto a lo que se ve en las imágenes del video difundido, Ester afirmó que «mi hija me supera con sus actitudes, yo estoy enferma me tengo que operar, pero me veo obligada a suspender las fechas porque no puedo dejarla sola, ella juega con el perro, se mete en su cucha, se tira al piso, lamentablemente y quizás tenga que ver con el momento de su sexualidad, se desnuda y sale afuera».
La situación económica precaria de la familia, que vive en una vivienda de adobe, y el contexto personal de la madre, que también enfrenta problemas de salud, complican aún más la percepción del caso. La madre de la joven insiste en que las imágenes no reflejan su dedicación y amor hacia su hija, y pide comprensión por parte de la comunidad.
