El 4 de agosto, el hospital San Vicente de Paúl de Orán se convirtió en el epicentro de un sorprendente enredo legal y humano. Una madre que dio a luz a una niña en dicho hospital fue dada de alta junto a su bebé el 6 de agosto. Sin embargo, el caos estalló cuando un agente sanitario, en una visita de rutina al hogar de la madre en finca Solazuti, descubrió que la niña no estaba con su madre.
El desconcierto creció cuando la abuela materna confirmó que la madre había regresado sola del hospital. Este hecho llevó a las autoridades a presentar una denuncia en la comisaría de Aguas Blancas y a iniciar una investigación urgente. Las pistas revelaron que un hombre local había hospedado a la madre y su hermana, enfermera, antes del parto. Durante el interrogatorio, el hombre reveló que la madre, aparentemente desinteresada en la bebé, la había «regalado» a familiares en Bolivia.
La investigación se intensificó, y las autoridades rastrearon a la niña hasta Bolivia. La colaboración entre la policía argentina y boliviana permitió recuperar a la bebé en tiempo récord. La niña fue trasladada de vuelta a Argentina y reingresó al hospital San Vicente de Paúl, donde fue encontrada en excelente estado de salud.
El caso ha desencadenado una serie de acciones judiciales. La Justicia Federal ha ordenado la detención de la madre, su hermana y un curandero involucrado en la transacción, mientras que se han confiscado los teléfonos móviles de todos los implicados. Además, se han solicitado antecedentes migratorios para esclarecer la magnitud de la operación. La situación ha puesto en evidencia una red de tráfico infantil en la región, dejando a la comunidad en estado de alarma y con una sensación de inquietud ante el alcance de la red de tráfico humano.
