El asesinato de Isaías Benjamín Rivas desató una ola de violencia en Mendoza, con represalias y una fuerte presencia policial en la zona mientras avanza la investigación.
Isaías Benjamín Rivas, un niño de 10 años, fue asesinado a balazos la noche del 22 de diciembre en el barrio Los Corralitos, Guaymallén, Mendoza. El ataque ocurrió cuando dos vehículos se detuvieron frente a su casa y abrieron fuego, hiriéndolo en el pecho.
Vecinos aseguraron que el crimen está relacionado con una denuncia de la familia de Isaías contra un narcotraficante local. A pesar de los esfuerzos médicos, el niño falleció pocas horas después en el hospital pediátrico «Dr. Humberto Notti».
Poco después, en lo que parece una represalia, allegados a la víctima se dirigieron al loteo San Vicente y atacaron a balazos una propiedad vinculada con la banda responsable del crimen.
En las primeras horas de este lunes, la zona amaneció custodiada por un fuerte despliegue de la Policía de Infantería. También llegó personal del Ministerio Público Fiscal, que ordenó a la Policía Científica recolectar pruebas para la investigación.
La investigación avanzó y, a las 3:30 de la madrugada, se logró la detención de un hombre mayor de edad, con un extenso prontuario delictivo, quien estaría implicado en el asesinato de Isaías.
