En una Salta que palpita al ritmo de la devoción, el Gobernador Gustavo Sáenz recibió a más de 10 mil peregrinos provenientes de los Valles Calchaquíes en la plaza Macacha Güemes. Tras un agotador trayecto de cinco días desde Cachi hasta la Catedral Basílica, los fieles arribaron a la ciudad para renovar su pacto de fe con el Señor y la Virgen del Milagro.
La escena, que se desplegó en la calle La Florida frente a la plaza, fue un vibrante testimonio de la fe colectiva. Sáenz, acompañado de su esposa Elena Cornejo, dio la bienvenida a los caminantes, que recorrieron más de 160 kilómetros en una emotiva manifestación de devoción. “Nuestros peregrinos marchan en una emocionante manifestación de fe y devoción a los Santos Patronos,” declaró el Gobernador, subrayando el compromiso y sacrificio de los participantes.
La procesión, que incluyó fieles de localidades como Payogasta, La Poma, Palermo y más, es un fenómeno que trasciende lo cotidiano. Sáenz destacó la importancia del evento, afirmando: “La Fiesta del Milagro es un tiempo único que vive Salta. Estamos aquí para acompañar a la gente, ya que representa esperanza y fe.”
En un año particularmente desafiante, Sáenz pidió por la fortaleza de la Provincia y del país, afirmando que los peregrinos “son la manifestación de la fe más grande que existe”. Al culminar la jornada, la Catedral se convirtió en el epicentro de una celebración que no solo une a los habitantes de Salta, sino que también refuerza el vínculo espiritual que los ha guiado a lo largo de su largo y arduo viaje.
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