En el contexto de una esperada recuperación económica por parte del Gobierno argentino, el sector de las pequeñas y medianas empresas (pymes) continúa en un estado de contracción. En julio, la actividad industrial de las pymes se redujo un 17,8% en comparación con el mismo mes del año pasado, acumulando una baja del 18,6% en los primeros siete meses de 2024. Frente al mes anterior, la producción sufrió una disminución adicional del 1,8%. Además, casi el 20% de las pymes enfrentó dificultades para cumplir con el pago de salarios, según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
En un panorama preocupante, la Unión Industrial Argentina (UIA) reveló esta semana que cerca del 40% de las empresas reportaron descensos en sus niveles de producción. Esta tendencia negativa se observó en 9 de los 12 sectores analizados, reflejando un deterioro generalizado en la industria.
Los sectores más golpeados por esta contracción incluyen “Químicos y plásticos” con una caída del 27,5%, “Papel e impresiones” con una disminución del 26,9%, y “Metal, maquinaria y equipo” que descendió un 18,2%. En el acumulado del año, “Químicos y plásticos” lidera la caída con una reducción del 26,6%, seguido por “Metal, maquinaria y equipo” con un 21,3% y “Papel e impresiones” con un 21,2%.
CAME subraya que este descenso prolongado de la actividad industrial —el octavo consecutivo— responde a una combinación de precios estabilizados pero pérdida del poder adquisitivo, dificultades para acceder a financiamiento y elevados costos operativos. Estas condiciones han dejado a muchas pymes en una situación económica precaria, con márgenes de rentabilidad extremadamente ajustados.
