Un ataque terrorista en Líbano provocó la explosión simultánea de cientos de beepers, dejando al menos doce muertos y más de 2,800 heridos. Las explosiones también impactaron a Siria, con 14 heridos reportados.
Miguel Ángel Toma, ex secretario de Inteligencia del Estado (SIDE), expresó su preocupación a través de un posteo de X.
En una conversación con Medianoche, el ex-director de la SIDE compartió su análisis sobre el estado del sistema de inteligencia y cómo las circunstancias actuales requieren una revisión urgente de estrategias.
Sin embargo, también destaca que han habido cambios positivos en el ámbito de inteligencia, con la reciente incorporación de profesionales capacitados. Estos cambios están generando un nuevo aire de optimismo y podrían ser cruciales para enfrentar los desafíos contemporáneos en el campo de la seguridad nacional. Toma enfatiza la importancia de adaptar las técnicas de inteligencia a las amenazas modernas, lo que podría marcar un giro significativo en la estrategia del país.
Operación Beeper: Nuevo ataque a Hezbollah
Un ataque terrorista en Líbano provocó la explosión simultánea de cientos de beepers, dejando al menos doce muertos y más de 2,800 heridos. Las explosiones también impactaron a Siria, con 14 heridos reportados.
Hezbollah y el gobierno libanés han culpado a Israel por el ataque, aunque no hay respuesta oficial israelí. Las autoridades han recomendado a los ciudadanos evitar el uso de estos dispositivos obsoletos.
La elección de Hezbollah y los riesgos de la tecnología antigua
Hezbollah utiliza beepers por su necesidad de comunicación segura, especialmente tras el asesinato de Yahya Ayyash en 1996. Se importaron 5,000 beepers, como el Rugged Pager AR-924, conocido por su durabilidad.
Las explosiones recientes podrían haber sido causadas por fallos en los beepers, como sobrecargas de batería. Expertos sugieren que el Mossad (agencia de inteligencia de Israel) pudo haber interferido, lo que lleva a Hezbollah a considerar métodos de comunicación más tradicionales.
El incidente de los beepers ha dejado destrucción y luto, planteando preguntas sobre la seguridad de las tecnologías elegidas por Hezbollah. Resalta la complejidad del espionaje moderno, donde la tecnología obsoleta puede ser un arma de doble filo.

