El Ejecutivo asegura que los pliegos de los jueces designados se mantendrán, aunque la decisión final queda en manos del Senado.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, dejó claro hoy que el Gobierno no retirará los pliegos de Manuel García Mansilla y Ariel Lijo, dos jueces designados por decreto para integrar la Corte Suprema. La decisión llega en un momento de gran incertidumbre, con el Senado programando una sesión clave para el 3 de abril, donde se debatirá su aprobación. García Mansilla podría continuar hasta noviembre, mientras que Lijo sigue sin asumir por un conflicto judicial.
La situación de estos dos magistrados se ha convertido en un tema candente en el ámbito político, con fracciones del Senado que ya han anticipado su rechazo. En particular, el Frente de Todos y parte del radicalismo han firmado despachos que buscan bloquear sus nombramientos. Este escenario se complica aún más por la disputa sobre la legalidad del decreto presidencial que habilitó las designaciones en comisión.
La Constitución establece que los jueces de la Corte deben recibir el acuerdo del Senado con los votos de dos tercios de los presentes, un proceso que se encuentra actualmente en la cuerda floja. Mientras tanto, García Mansilla ya juró como ministro en funciones, pero Lijo, a pesar de contar con un dictamen favorable, aún no ha logrado asumir debido a la falta de acuerdo en la Cámara Alta.
Este complejo panorama pone en tensión la independencia judicial y el sistema republicano, mientras el Gobierno se prepara para una batalla legislativa crucial que podría definir el futuro de la Corte Suprema.
