El evento sufrió complicaciones desde el inicio, con aglomeraciones, un show suspendido y el enojo de los vecinos por los ruidos y daños causados.
Lo que se esperaba como una fiesta de inicio de año se transformó en un caos en La Carpa. La tradicional cita en el Centro de Convenciones de Salta estuvo marcada por el desborde en la entrada, empujones, corridas y un gran malestar general. La situación empeoró cuando el joven cantante Valentino Merlo, uno de los artistas más esperados, suspendió su presentación debido a problemas con el sonido.
A los desajustes internos del evento se sumaron las quejas de los vecinos, quienes denunciaron daños en las viviendas cercanas causados por el tumulto y el mal manejo en la entrada. Además, el volumen de la música, que superó los niveles permitidos, alteró la tranquilidad del barrio. Los afectados ya han formalizado sus reclamos y esperan medidas para que no se repita este tipo de situaciones en el futuro.
