El gobierno de Milei está evaluando salir de la Organización Mundial de la Salud en medio de fuertes críticas al manejo de la pandemia.
En un giro sorpresivo en la política exterior argentina, el presidente Javier Milei ha anunciado su intención de retirar al país de la OMS, siguiendo una postura similar a la que adoptó Donald Trump en su momento. La medida, que podría oficializarse mediante un decreto, surge como respuesta a lo que el mandatario ha calificado como un «delito de lesa humanidad» las medidas adoptadas por el organismo en 2020, como las cuarentenas globales.
Este viraje en la política sanitaria internacional viene acompañado de duras críticas a la organización por su manejo de la crisis sanitaria. Durante su intervención en la ONU, Milei había acusado a la OMS de violar sistemáticamente las libertades individuales. El presidente argentino se niega a reunirse con el actual titular del organismo, a quien previamente había rechazado el pedido de una cita.
Aunque la decisión está en curso, especialistas como Fernán Quirós y Claudio Zin han dado su opinión, minimizando el impacto de la salida de la OMS para los ciudadanos argentinos, y destacando la necesidad de coordinación global, más allá de la pertenencia a un organismo específico.
