La implementación de fotomultas en la ciudad de Salta ha desatado un intenso debate entre autoridades y ciudadanos, revelando profundas divisiones sobre la verdadera motivación y eficacia de este sistema de control de tráfico.
Inés Bennassar, concejal de la ciudad, ha sido una de las voces más críticas respecto a la introducción de las fotomultas. Según Bennassar, la prioridad debe ser la educación y la conciencia vial antes de implementar sanciones automáticas. “Queremos avanzar con la tecnología de las fotomultas y hoy en Salta, te frenás en moto sin casco al lado de un policía y no pasa nada”, argumentó Bennassar. Para ella, la educación y la mejora en la vigilancia policial son pasos cruciales que deben preceder a la aplicación de sanciones automatizadas.
Emiliano Durand, por su parte, ha expresado escepticismo sobre la verdadera intención detrás de las fotomultas. En 2023, Durand denunció que las fotomultas podrían ser simplemente un negocio lucrativo que beneficia a unos pocos y perjudica a muchos. Según Durand, el sistema podría estar diseñado más para generar ingresos que para mejorar la seguridad vial.
En contraste, la concejal Laura Jorge Saravia ha defendido la implementación de las fotomultas, pero con una clara advertencia: estas no deben ser percibidas como un simple mecanismo recaudatorio. Saravia, presidenta del bloque del PRO, subrayó que es esencial que las fotomultas se utilicen como una herramienta efectiva para reducir accidentes y no como una trampa para los conductores. “Es crucial que las fotomultas no sean vistas como ‘caza bobos’. Por eso, se ha aprobado que la señalización informe a los conductores sobre la presencia de cámaras a varios metros de distancia”, afirmó Saravia.
A pesar de estas propuestas, la preocupación sobre la justicia y equidad del sistema persiste. Entre las críticas se encuentra la percepción de que las fotomultas pueden ser desproporcionadas o mal implementadas en una ciudad donde otros problemas viales son igualmente graves. La falta de adecuada señalización y la sensación de que las fotomultas pueden ser utilizadas como una herramienta de recaudación, en lugar de un medio para mejorar la seguridad, son preocupaciones recurrentes entre los ciudadanos.
¿Por qué las fotomultas no deberían aplicarse en Salta?
Contexto Vial Específico: Salta enfrenta problemas viales específicos que no siempre se resuelven con sanciones automáticas. Problemas como la falta de casco, controles de velocidad inadecuados y emisiones de vehículos son síntomas de una infraestructura y cultura vial que necesita más atención y educación antes de aplicar medidas estrictas.
Conciencia y Educación Vial: Antes de imponer sanciones, es crucial desarrollar programas de educación vial que promuevan la seguridad entre los conductores y peatones. La falta de conciencia y educación vial puede hacer que las fotomultas sean percibidas como injustas.
Implementación Justa y Transparente: Las críticas hacia el carácter recaudatorio de las fotomultas destacan la necesidad de garantizar que su implementación sea justa y transparente. Las fotomultas deben ser una herramienta para mejorar la seguridad, no una forma de incrementar ingresos para el municipio.
Mejora en la Señalización y Control: Asegurarse de que los conductores estén bien informados sobre las cámaras de control de velocidad y otras medidas preventivas es vital. Sin una adecuada señalización y un contexto claro sobre su propósito, las fotomultas pueden ser percibidas como una trampa.
En resumen, la discusión en Salta subraya la necesidad de una evaluación cuidadosa y equilibrada de las fotomultas, considerando tanto su impacto en la seguridad vial como la percepción pública sobre su justicia y eficacia.
