En una tarde lluviosa en el corazón de Madrid, Fabiola Yañez se sentó en un elegante salón del Hotel Emperador, dispuesta a desentrañar los secretos que hasta ahora había guardado con recelo. Vestida de blanco y con una expresión de determinación mezclada con angustia, la ex primera dama de Argentina reveló, por primera vez, los oscuros detalles de su vida durante los años de encierro en la Quinta de Olivos.
Yañez, quien recientemente denunció a Alberto Fernández por violencia de género, comenzó la entrevista con un temblor en la voz, temiendo por la seguridad de su hijo Francisco. «Jamás hubiera querido exponerlo», lamentó, refiriéndose a las imágenes que muestran su rostro golpeado. Aseguró que actualmente enfrenta intimidaciones que limitan su libertad de movimiento en Madrid, con inhibidores en su auto que la han confinado en casa.
La conversación se adentró en las entrañas de su relación con el ex presidente argentino. Yañez describió un período de aislamiento y desesperación, marcado por un acoso psicológico constante y una falta de apoyo tanto de su entorno cercano como de las instituciones. En la Quinta de Olivos, reveló, el trabajo social y su rol como primera dama fueron las únicas cosas que la mantenían a flote. Sin embargo, en su vida personal, el vacío y la desprotección fueron la norma.
Durante la entrevista, Yañez compartió detalles de su vida íntima que incluyeron amenazas de suicidio por parte de Fernández y una serie de traumas psicológicos que la llevaron a sufrir episodios de hipertensión y una internación en España. “No podía estar entera para mi hijo. Pero hoy me siento más fuerte que nunca”, afirmó.
El relato incluyó la difícil experiencia de revivir su pasado al encontrar en el teléfono de su hijo fotos y videos comprometidos que evidenciaban infidelidades de Fernández. “Yo he cuidado a este hombre de tantas cosas. Esos videos que aparecieron el otro día son poca cosa al lado de lo que hizo”, enfatizó.
Yañez también abordó su relación con el Ministerio de la Mujer y otros políticos, revelando que no recibió el apoyo necesario en su momento de necesidad. A pesar de las promesas de ayuda y la existencia de una campaña de apoyo, se sintió sola y desprotegida, con la carga de la culpa de la derrota electoral de Fernández que se le echó encima.
En un momento particularmente emotivo, Yañez comentó sobre el impacto de la violencia que sufrió, no solo en su vida personal sino también en la percepción pública de su figura. “Nunca quise que esto saliera a la luz, pero sentí que debía hablar para apoyar a otras mujeres que están en la misma situación”, concluyó.
La entrevista con Fabiola Yañez se cierra con una mezcla de tristeza y fortaleza, dejando en claro que detrás de las apariencias de la vida en la Quinta de Olivos se escondía una profunda soledad y sufrimiento, reflejados ahora en su valentía por hablar y exponer su verdad.
Adjuntamos la entrevista completa:
