Desde febrero, se suspendió la compra de medicamentos y personal especializado para tratar el dolor de pacientes en etapa terminal.
El Ministerio de Salud de la Nación, bajo la dirección de Mario Lugones, anunció la suspensión de la compra y distribución de morfina y metadona, medicamentos esenciales para el tratamiento del dolor en pacientes con cáncer avanzado. Esta decisión afecta principalmente a las provincias más vulnerables, donde el acceso a estos recursos era vital.
La médica Mariana Pechenik, referente en el área de cuidados paliativos, denunció públicamente la medida el 14 de febrero, alertando sobre los recortes y la reducción del personal del programa. Según su testimonio, la medida provocó el despido de seis de los ocho miembros del equipo encargado de los cuidados paliativos, lo que incrementa la falta de atención calificada.
Pechenik subrayó que, como consecuencia directa, más pacientes quedan sin recibir la atención necesaria y sin el alivio del dolor. Esta suspensión de recursos se suma a una crisis más amplia en el sistema de salud, que según la médica, refleja una falta de compromiso con los derechos humanos de los pacientes más necesitados.
