En un contexto de conflicto salarial que ha llevado a un nuevo paro de los gremios aeronáuticos, el Gobierno de Javier Milei ha intensificado sus esfuerzos para buscar soluciones. Manuel Adorni, vocero presidencial, reveló que se están llevando a cabo negociaciones con varias empresas privadas de Latinoamérica con el objetivo de que asuman la operación de Aerolíneas Argentinas, en caso de que continúen las interrupciones provocadas por los paros.
Durante una declaración breve, Adorni dirigió críticas hacia la dirigencia sindical y afirmó que el Gobierno tomará medidas firmes contra los «piquetes aeronáuticos». «En una empresa privada, un paro puede resultar en el despido inmediato. Queremos que aquellos que complican la vida a miles de argentinos enfrenten consecuencias», señaló el funcionario.
La administración de Milei se comprometió a erradicar las protestas gremiales, afirmando que la reciente eliminación de bloqueos de caminos es solo el comienzo de su enfoque hacia la “casta aeronáutica”. «Vamos a ir a fondo contra los piquetes aeronáuticos», concluyó Adorni, reflejando así la determinación del Gobierno ante la crisis del sector.
