Crecimiento económico y desafíos persistentes
En su conferencia de prensa habitual, la vocera del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, destacó que Argentina muestra señales de una «incipiente recuperación» en la actividad económica y en los salarios, aunque también subrayó que persisten múltiples desafíos. Esta declaración se produce en un contexto marcado por un notable aumento de la pobreza y la indigencia durante el primer semestre del año.

Impacto de las Políticas Gubernamentales
Kozack resaltó que las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei han contribuido a una significativa reducción de la inflación y del déficit fiscal. Sin embargo, advirtió que aún quedan «varios desafíos por delante». Al ser consultada sobre el deterioro de los indicadores sociales, la portavoz del FMI reconoció la grave situación, reflejada en los recientes datos sobre pobreza.
Prioridad en la Asistencia Social
“Abordar estas elevadas tasas de pobreza y asegurar un crecimiento más inclusivo sigue siendo una prioridad”, señaló Kozack, enfatizando que el gobierno argentino está tomando medidas para proteger a los grupos más vulnerables. En este sentido, mencionó la ampliación de programas de asistencia social dirigidos especialmente a mujeres y niños en situación de pobreza.
Kozack también indicó que podría haber una mejora adicional en los salarios y la actividad económica si el gobierno continúa con las políticas orientadas a reducir la inflación y a implementar reformas que fomenten el empleo y la inversión. “Nuestro personal sigue participando de forma activa en esta tarea”, aseguró.
Por otro lado, la vocera evitó proporcionar detalles sobre las negociaciones actuales entre el FMI y el gobierno argentino, así como sobre la posible unificación de las revisiones del programa vigente por 45.000 millones de dólares. Esta posibilidad había sido mencionada recientemente por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien sugirió que Argentina podría adelantar la última evaluación, prevista para noviembre, lo que facilitaría un desembolso de 1.100 millones de dólares y el inicio de negociaciones para un nuevo acuerdo.
