Más de 4 millones de personas están en la trayectoria de la tormenta, mientras Brisbane se prepara para su primer ciclón en más de 50 años.
El ciclón tropical Alfred, que se desplaza lentamente hacia la costa de Queensland, ha desencadenado una serie de medidas de emergencia en el este de Australia. Con ráfagas de viento que ya superan los 80 km/h, las autoridades han cerrado escuelas, detenido el transporte público y enfrentan una creciente escasez de suministros en las áreas más afectadas. Los residentes de Brisbane, la tercera ciudad más grande del país, se preparan para recibir la tormenta, que se espera toque tierra entre Sunshine Coast y Gold Coast este sábado.
El fenómeno se perfila como el primer ciclón que impacta esta zona en más de medio siglo, desde el ciclón Zoe en 1974. El pronóstico de las autoridades meteorológicas ha retrasado el impacto de la tormenta 24 horas, lo que ha otorgado más tiempo para la preparación, aunque también aumenta el riesgo de daños por lluvias y vientos.
Las autoridades de Nueva Gales del Sur también reportan graves efectos, con más de 4500 hogares sin electricidad debido a árboles caídos y fuertes lluvias que han causado el desbordamiento de ríos en el norte del estado. En Gold Coast, se registraron olas de hasta 12,3 metros, un récord para la zona, que ha dejado varias playas inundadas.
El ciclón Alfred ha movilizado a más de 4 millones de personas en su ruta, generando alertas de evacuación y un seguimiento continuo de su avance hacia el sur.
