El Banco Central de la República Argentina (BCRA) se enfrenta a una de sus pruebas más duras en lo que va del año. En una semana donde el dólar financiero cayó por debajo de los $1.300, la realidad del mercado cambiario presenta una imagen preocupante. La entidad monetaria ha tenido que recurrir a una venta masiva de divisas, alcanzando los USD 124 millones en la última rueda de operaciones. Este monto equivale a casi la suma total de las tres ruedas anteriores y pone en peligro la posibilidad de cerrar julio sin un saldo negativo. La situación es particularmente alarmante dado que el BCRA podría registrar su primer mes con saldo rojo en 2024.
La tormenta en las reservas del Banco Central se ha formado por una serie de factores. La demanda de dólares en el mercado oficial ha alcanzado niveles récord, con un promedio cercano a los USD 300 millones diarios en los últimos días. Este aumento en la demanda se combina con una oferta estacional menguante y un incremento en las necesidades del tercer trimestre. Las cifras de junio ya mostraban signos de alarma: mientras que el sector agroindustrial aportó USD 1.600 millones, otros sectores clave como el industrial y el energético, que habitualmente generan dólares, se vieron en una situación de mayor demanda debido a su dependencia de insumos importados.
Además, el BCRA ha tenido que afrontar pagos significativos de deuda tanto corporativa como provincial. Chubut y Córdoba, por ejemplo, desembolsaron más de USD 50 millones este mes, y el próximo agosto se prevé que los compromisos provinciales superen los USD 400 millones, con un peso considerable en la provincia de Buenos Aires. A esto se suma la inminente flexibilización del cepo cambiario, que permitirá a los importadores acceder al mercado oficial con mayor facilidad, aumentando aún más la presión sobre las reservas. La consultora PPI señala que la combinación de una demanda privada sin precedentes y los pagos de deuda han exacerbado la crisis de divisas del BCRA, que ahora enfrenta un escenario complejo en un contexto económico ya de por sí tenso.
