La nueva normativa de seguridad contra incendios obliga a los cordobeses a abastecerse rápidamente, generando largas colas y precios en alza.
En las últimas semanas, los locales de venta y recarga de matafuegos en Córdoba se han visto desbordados por una demanda inédita, impulsada por la necesidad de cumplir con las nuevas exigencias de seguridad. Los empresarios del sector hablan de un aumento del 300% en las ventas, con algunas tiendas vendiendo hasta 150 unidades en un solo día.
Fernando Pastorino, dueño de una empresa especializada en seguridad contra incendios, explicó que el incremento fue tan abrupto que los tiempos de recarga pasaron de 48 a solo 12 horas, gracias a la incorporación de personal adicional. Sin embargo, la escasez de stock ha dejado a muchos sin opción de compra inmediata, con los comerciantes buscando proveedores de urgencia.
El precio de la recarga también ha experimentado un alza significativa, alcanzando los 10.000 pesos si se paga por medios electrónicos. Un matafuego nuevo, por su parte, se vende a 36.000 pesos. Aunque muchos atribuyen esta «psicosis» a la viralización de información sobre multas por incumplir la normativa, algunos temen que este comportamiento desmedido continúe en el futuro cercano.
El fenómeno ha dejado claro un cambio en la conciencia colectiva de los cordobeses, que ahora consideran la seguridad vial una prioridad, al punto de que las colas para conseguir un matafuego son una constante en toda la ciudad.
