La plataforma de streaming Olga está en el centro de una intensa controversia tras emitir un «pesebre viviente» paródico, que ha generado una avalancha de críticas en redes sociales y una serie de denuncias de sectores religiosos y sociales. La representación, que incluía referencias controvertidas a símbolos religiosos y al consumo de drogas, fue considerada ofensiva por diversas organizaciones católicas y militantes políticos.
La controversia alcanzó su punto máximo cuando un militante de La Libertad Avanza presentó una denuncia en la Justicia, exigiendo disculpas públicas de la plataforma. Olga, por su parte, defendió el contenido como un «sketch de humor», argumentando que se trataba de una expresión artística y defendiendo la libertad de elección de los espectadores. No obstante, el Equipo de Sacerdotes de Villas, Barrios Populares y Familia Grande Hogar de Cristo emitió un comunicado en el que calificaron la parodia como “totalmente ofensiva” y expresaron su repudio por el tratamiento del pesebre como símbolo de esperanza en los barrios populares.
El comunicado de los sacerdotes, titulado La Navidad y la religiosidad popular, un pesebre que hace ruido, denuncia la parodia como una ofensa para muchos habitantes de los barrios populares, donde la religiosidad es un pilar central. En especial, criticaron una de las frases del «sketch» que hacía referencia al consumo de drogas: “Jesús fumará churro de por vida”. Los sacerdotes remarcaron que, mientras el consumo recreativo de drogas puede ser visto de manera distinta en ciertos sectores, en los barrios populares se enfrenta una grave problemática de consumo problemático, por lo que pidieron que este tema sea tratado con mayor seriedad y respeto.
