En un giro inesperado, el Hogar de Noche de Salta, que durante el invierno proporcionó refugio a más de 50 personas diarias, ha cerrado sus puertas tras operar durante 114 días. La decisión llega en un momento en que la cantidad de personas en situación de calle ha aumentado significativamente en la ciudad.
Luz Arévalo, directora de Asistencia Crítica de la Provincia, reconoció que este año fue especialmente desafiante, con una demanda que duplicó la capacidad del refugio. “Este año tuvimos que adaptar el espacio para albergar hasta 62 personas, cuando en años anteriores solo había lugar para 30 a 34”, explicó Arévalo. El Hogar, que abrió el 16 de mayo, ofreció albergue nocturno a entre 56 y 58 personas cada noche, con una mayoría masculina y un pequeño grupo de mujeres.
Arévalo subrayó uno de los principales logros del refugio: el trabajo de re-vinculación. “Detrás de cada persona que llega hay una historia de vida y de dolor. Pudimos trabajar en procesos de re-vinculación, lo que representa un avance significativo”, comentó.
No obstante, la situación de las personas en situación de calle sigue siendo alarmante. A pesar del esfuerzo del Hogar, muchas personas no accedieron al refugio. “Algunos no quisieron ingresar y también enfrentamos situaciones muy complejas relacionadas con adicciones”, señaló Arévalo.
Con el cierre del Hogar de Noche, la directora aseguró que continuarán brindando asistencia a través de otros programas disponibles. “Seguiremos apoyando a quienes lo necesiten mediante los programas existentes, pero el Hogar de Noche asumirá una nueva función”, concluyó Arévalo.
Mientras tanto, la comunidad de Salta enfrenta el reto de encontrar soluciones sostenibles para abordar la creciente necesidad de refugio y apoyo para las personas en situación de calle.
