La propiedad, decomisada en el marco de la «Ruta del dinero K», se remató en Punta del Este después de años de controversia.
El empresario kirchnerista Lázaro Báez vio cómo su campo «El Entrevero», de 145 hectáreas frente al mar en la zona de José Ignacio, fue subastado en Punta del Este por 11.2 millones de dólares. Esta venta se dio tras un largo proceso judicial que incluyó su condena por lavado de dinero y la compra fraudulenta de tierras en Uruguay, vinculadas a la «Ruta del dinero K».
El remate comenzó con una base de 3.5 millones de dólares, pero rápidamente escaló hasta alcanzar un precio final por encima de lo estimado. La propiedad fue adquirida por una empresa uruguaya vinculada al empresario Eduardo Costantini, conocido por su desarrollo de Nordelta. El terreno, que en su mayoría se encuentra en una zona suburbanizable, tiene un alto potencial de valorización debido a su ubicación estratégica.
La subasta no fue solo un acontecimiento financiero, sino también judicial, dado que el campo fue decomisado por el gobierno uruguayo como parte de la investigación por lavado de dinero, lo que añade un componente político a la transacción.
