El 12 de septiembre, un violento enfrentamiento ocurrió en Aguas Blancas entre narcotraficantes y la Gendarmería Nacional, resultando en la ejecución de un bagayero.
El conflicto se desató en una zona selvática, donde los bagayeros son cruciales para el tráfico de drogas debido a su habilidad para moverse a través de la densa vegetación. El enfrentamiento refleja la intensa competencia por el control del comercio de estupefacientes.
Según las autoridades, un grupo de narcotraficantes atacó a otra banda que transportaba más de 120 kilos de droga. Durante el ataque, uno de los líderes mató al bagayero con un disparo en la cabeza.
Cinco gendarmes presentes en el lugar observaron la balacera, pero enfrentaron desventaja numérica y un armamento superior de los narcotraficantes. Decidieron pedir refuerzos y esperar el momento adecuado para intervenir.
El tiroteo también afectó a los gendarmes, resultando en heridos graves. Finalmente, dos ciudadanos bolivianos y un argentino fueron detenidos, y parte del cargamento fue recuperado.
Dos gendarmes están bajo revisión administrativa para esclarecer su actuación durante el incidente. Las medidas de seguridad en la frontera siguen siendo una prioridad para controlar el tráfico de drogas.
