El 11 de septiembre de 2024, la Cámara de Diputados ratificó el veto del presidente Javier Milei a la ley de movilidad jubilatoria, que proponía un incremento en los haberes de los jubilados. La decisión, tomada tras una reunión entre legisladores de la Unión Cívica Radical (UCR) y funcionarios del Gobierno, avaló el ajuste a los jubilados. La oposición no logró reunir los dos tercios necesarios para revertir la decisión presidencial en el recinto.
Resultados de la Votación
La votación en la Cámara Baja resultó en 153 votos a favor del veto, 87 en contra y 8 abstenciones. Nueve diputados estuvieron ausentes, lo que impidió alcanzar los dos tercios requeridos para insistir con el proyecto de ley. Como resultado, la medida de ajuste a los jubilados quedó confirmada.
Represión y violencia en las afueras del Congreso
Al concluir la votación, las fuerzas de seguridad, incluyendo Gendarmería, Policía Federal Argentina y Prefectura Naval Argentina, iniciaron una represión contra jubilados y manifestantes que se encontraban en las afueras del Congreso. Esta acción marcó el final de la tercera semana consecutiva de represión en la zona.

Diputados que cambiaron su voto
Varios diputados que inicialmente habían apoyado el aumento de jubilaciones cambiaron su postura y votaron a favor del veto de Milei, tras la presión del Gobierno y posibles negociaciones. Entre los que modificaron su voto se encuentran:
Bloque Innovación Federal
- Gobernadores: Hugo Passalacqua (Misiones) y Alberto Weretilneck (Río Negro).
- Diputados: Pablo Outes, Yolanda Vega y Pamela Caletti (Salta); Carlos Fernández, Daniel Vancsik, Alberto Arrúa y Yamila Ruiz (Misiones); Agustín Domingo. Caletti se ausentó durante la votación, y Lourdes Arrieta, ex miembro del bloque de La Libertad Avanza, se abstuvo al final.
Unión Cívica Radical
- Diputados Radicales: Mariano Campero (Tucumán), Federico Tournier (Corrientes), Luis Picat (Córdoba), Pablo Cervi (Neuquén) y Martín Arjol (Misiones). Otros radicales, como Roxana Reyes (Santa Cruz), anunciaron su abstención y posteriormente se ausentaron, contribuyendo así al aval del veto.






A pesar de la movilización de miles de personas fuera del Congreso, la falta de apoyo de la CGT y la negativa de algunos dirigentes sindicales a convocar paros impidieron una movilización masiva que pudiera contrarrestar la política del Gobierno.
